Destectadas 133 empresas involucradas en el comercio fraudulento de miel
La operación, que se ha llamado «De las colmenas», ha sido una acción coordinada de la UE liderada por la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea (DG SANTE), con las autoridades nacionales de 18 países que forman parte de la Red de Fraude Alimentario de la UE , OLAF y el Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea.
La miel contiene azúcares de forma natural y, según la legislación de la UE, debe permanecer pura, lo que significa que no se le pueden añadir ingredientes. La adulteración ocurre cuando se agregan artificialmente ingredientes como agua o jarabes de azúcar económicos para aumentar el volumen de la miel.
Si bien el riesgo para la salud humana se considera bajo, estas prácticas defraudan a los consumidores y ponen en peligro a los productores honestos, ya que se enfrentan a la competencia desleal de los operadores que pueden reducir los precios gracias a ingredientes baratos e ilícitos. Por ejemplo: el valor unitario medio de la UE para la miel importada fue de 2,32 €/kg en 2021, mientras que los jarabes de azúcar elaborados con arroz rondaron los 0,40-0,60 €/kg.
Los operadores de importación o exportación sospechosos fueron identificados gracias a una fase inicial de recogida de muestras de miel en los puntos de entrada fronterizos de los países participantes, y gracias a una segunda fase de recopilación de información apoyada por la OLAF. Como tercera fase, las autoridades nacionales y la OLAF llevaron a cabo investigaciones en los lugares de importación, transformación, mezcla y embalaje de envíos sospechosos.
Los países participantes fueron: Bélgica, Bulgaria, Chequia, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Polonia, Rumania, España y Suecia, además de Noruega y Suiza.
Alto porcentaje de incumplimiento
La acción coordinada confirmó la suposición inicial de que una parte significativa de la miel importada en la UE es sospechosa de no cumplir con las disposiciones de la » Directiva de la Miel » (46% basado en 320 muestras).
Esta tasa fue considerablemente superior a la obtenida en 2015-17 (14%). El número absoluto más alto de envíos sospechosos se originó en China (74 %), aunque la miel procedente de Turquía tuvo la proporción relativa más alta de muestras sospechosas (93 %). La miel importada del Reino Unido tenía una tasa de sospecha aún más alta (100 %), probablemente como resultado de la miel producida en otros países y luego mezclada en el Reino Unido antes de su reexportación a la UE.
Más de la mitad (57%) de los operadores habían exportado envíos de miel sospechosos de estar adulterados con azúcares extraños y más del 60% (66) de los operadores importaron al menos un envío sospechoso.
Hasta la fecha, 44 operadores de la UE han sido investigados y siete han sido sancionados.
¿Cuáles son las principales prácticas fraudulentas?
- Uso de jarabes de azúcar para adulterar la miel y abaratar su precio, tanto en países no pertenecientes a la UE como en el territorio de la UE
- Análisis en laboratorios acreditados para adaptar mezclas de miel/azúcar para eludir una posible detección por parte de clientes y autoridades oficiales antes de las operaciones de importación
- Uso de aditivos y colorantes para adulterar la verdadera fuente botánica de la miel
- Enmascaramiento del verdadero origen geográfico de la miel falsificando información de trazabilidad y eliminando el polen.
España quiere mejorar el etiquetado
En el pasado Consejo de Ministros de Agricultura de la UE, el Ministro de Agricultura, Luis Planas, expuso las dificultades que atraviesa el sector apícola y la necesidad de mejorar el etiquetado de la
